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Der Wegweiser
Was vermeid’ ich denn die Wege,
Wo die andern Wand’rer geh’n,
Suche mir versteckte Stege
Durch verschneite Felsenhöhn?
Habe ja doch nichts begangen,
Dass ich Menschen sollte scheu’n-
Welch' ein törichtes Verlangen
Treibt mich in die Wüstenei'n?
Weiser stehen auf den Strassen,
Weisen auf die Städte zu,
Und ich wand’re sonder Massen
Ohne Ruh’, und suche Ruh’.
Einen Weiser seh’ ich stehen
Unverrückt vor meinem Blick;
Eine Strasse muss ich gehen,
Die noch Keiner ging zurück.
El indicador
¿Por qué evito los caminos
en que otros caminantes marchan,
y busco escondidas sendas
a través de rocosas cimas nevadas?
Si realmente no he cometidos faltas
que me hagan rehuir a los hombres,
¿qué necio anhelo
me empuja a este desierto?
Indicadores hay en los caminos,
señalan a las ciudades,
y camino sin cesar
sin reposo, en busca de descanso
Veo ahí un indicador
inmóvil ante mi mirada;
un camino he de seguir
del que aún nadie ha regresado
Das Wirthaus
Auf einen Todtenacker hat mich mein Weg gebracht.
Allhier will Ich einkehren, Hab’ ich bei mir gedacht.
Ihr grünen Todtenkränze könnt wohl die Zeichen sein,
Die müde Wand’rer laden in's kühle Wirtshaus ein.
Sind denn in diesem Hause die Kammern all’ besetzt?
Bin matt zum Niedersinken, bin tödlich schwer verletzt.
O unbarmherz'ge Schenke, doch weisest du mich ab?
Nun Weiter denn, nur weiter, mein treuer Wanderstab!
La casa de huéspedes
A un cementario me ha traído mi camino
aquí quiero hospedarme, he pensado para mí.
Vosotras, verdes coronas mortuorias, bien podríais ser los signos
que invitasen a los cansados caminantes a la fresca posada
¿Están acaso en esta casa todas las habitaciones ocupadas?
Estoy cansado, a punto de desplomarme, estoy grave, mortalmente herido
Oh, taberna despiadada, ¿me niegas entonces la entrada?
¡Ahora sigue, entonces, sólo sigue, mi fiel bastón!
Der Leiermann
Drüben hinter′m Dorfe
Steht ein Leiermann,
Und mit starren Fingern
Dreht er was er kann.
Barfuß auf dem Eise
Schwankt er hin und her;
Und sein kleiner Teller
Bleibt ihm immer leer.
Keiner mag ihn hören,
Keiner sieht ihn an;
Und die Hunde brummen
Um den alten Mann.
Und er läßt es gehen
Alles, wie es will,
Dreht, und seine Leier
Steht ihm nimmer still.
Wunderlicher Alter,
Soll ich mit dir gehn?
Willst zu meinen Liedern
Deine Leier drehn?
El organillero
Al otro lado del pueblo
hay un organillero,
y con dedos entumecidos,
toca lo mejor que puede.
Con los pies desnudos, en la nieve,
va dando tumbos de un lado a otro
y su platillo
permanece siempre vacío.
A nadie le gusta escucharlo,
nadie lo mira,
y los perros gruñen
alrededor del anciano.
Y deja que pase
todo, como quiera;
gira, y su organillo
nunca permanece mudo.
Anciano singular,
¿debo ir contigo?
¿Quieres girar tu organillo
para mis canciones?
(Wilhelm Müller, Gedichte aus den hinterlassenen Papieren eines reisenden Waldhornisten, 1821/24- Winterreise, Viaje de Invierno)
..............Comentario
Con pequeñas modificaciones, Franz Schubert puso música a estos poemas pertenecientes al ciclo "Viaje de Invierno". Sencillez e ingenuidad dan forma a una peculiar intimidad en la música schubertiana a través de las poesías de Müller. Son versos cuya plenitud procede de imágenes cotidianas, ya conocidas. Recogen toda una tradición de palabra y experiencia humana, de camino solitario en la existencia. Nada poéticamente novedoso. Logran, sin embargo, una especial intensidad. Las sendas de la vida son solitarias, están abocadas a la muerte; pero no podemos dejar de transitar y errar, entre sueños y quimeras. No dejéis de escuchar las canciones, aunque probablemente ya todos las conoceréis.
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