Despedida
Hoy nos separas, profundo, y alguien
recorrerá ese millón de pasos que se acunan,
mientras abandonados por un cuerpo feliz
que ahora crece lejano,
sentimos nuestros ojos arder entre unos gestos
delicados, en esta orilla
solitaria, en plena tarde
y en un octubre extremo,
entorpecidos por un doble abandono,
nosotros, prisioneros
de una llanura indiferente,
oh mar que nos induces a gravedad.
Comentario:
Vuelvo al primer autor que propuse en Pan de Humo, no porque sea tan cíclica (o, quiza sí, soy más cíclica de lo que me imagino y ya va siendo hora de que lo reconozca) sino porque este poema se presentó en mí por su propia voluntad; y, como el fin de semana anterior estuvimos juntas Diana y yo, y en éste otra vez la mar océana nos separa, me pareció el momento adecuado para subirlo.
Juan José Saer es un autor fundamental para mí, algo así como un padre literario, algo tan profundo e indisoluble de mi vida que nunca podré mencionarlo como corresponde. Él era esencialmente narrador, pero tenía un cuidado extremo de la lengua, y encaraba toda su obra sin distinción entre géneros, por eso su único libro de poesía publicado en vida, que recoge toda su obra poética, se llama El arte de narrar.
Este poema es una única frase, con una sintaxis compleja, muy saeriana, y me gusta su emoción contenida, su última frase, dónde pone los adjetivos, y su ritmo y su vaivén. Me hace pensar en la gramática alemana, porque cuando era chica me dijeron que en el idioma alemán el verbo está al final de la frase, y me rompía la cabeza pensando cómo sería entenderse en alemán, teniendo que esperar a que la frase llegue a su última palabra para saber de qué se está hablando (¿de ahí vendrá el famoso orden alemán: de que aprenden de chiquitos a esperar el final de lo que están escuchando?). Este poema me hace acordar a eso: cuando llego a la invocación final me veo obligada a ascender de nuevo hasta el comienzo y releerlo completando su sentido.
Este poema se presentó solo pero antes de decidirme a subirlo releí todo el libro de Saer y dudé entre varios otros. Mi solución salomónica fue subir al grupo google no sólo este poema sino varios más (como para obligarme a no seguir proponiéndolo en el futuro), en un único archivo (que también tiene unos enlaces a sitios donde hay mucha información sobre él y, por lo que vi, también pueden bajarse novelas de Saer zipeadas,pero no sé si están completas o no). De los poemas de ese archivo, dedico a Meteco el que se llama "De Polonio a Laertes" y a María Jesús el que se llama " De duelos largos".
Hace 6 horas